Se trata de uno de los puntos más turísticos de la capital hispalense. Sólo en los primeros ocho meses del año, la Catedral de Sevilla ha recibido la visita de casi 1,5 millones de personas. Es decir, cada día, miles de personas cruzan sus puertas, pasean por sus estancias, admiran sus retablos… Y viven una experiencia que va mucho más allá de cualquier fe.
No en vano la Catedral de Sevilla, antigua mezquita, es hoy en día el templo gótico más grande del mundo.
Declarada Patrimonio de la Humanidad, junto con el Real Alcázar y Archivo de Indias, también ha sido declarada Bien de Valor Universal Excepcional.
