Actitud ante una crisis generalizada tónico clónica: Ayudar a colocarle en el suelo, evitando que se lastime. Colocar una almohada o manta doblada bajo la cabeza, para que no se golpee contra el suelo. Quitarle las gafas y aflojar el cinturón, la corbata y las prendas de ropa apretadas
Colocarla en posición semisentada, con la cabeza levantada para favorecer la respiración y que pueda entrar aire. Para reducir la temperatura corporal, hay quequitarle algo de ropa, darle aire (abanico o ventilador) y utilizar compresas de agua fría en la frente, la nuca, el cuello y otras partes del cuerpo.
Si usted cree que alguien está teniendo un ataque cardíaco: Procure que la persona se siente, descanse y trate de mantener la calma. Afloje cualquier prenda de vestir ajustada. Pregúntele si toma medicamentos para el dolor torácico (pecho), como nitroglicerina, por una enfermedad cardíaca conocida y ayúdele a tomarlo
Primero y principalmente debemos mantener la calma en todo momento, tenemos que evitar caer en una situación de pánico y nerviosismo que nos puede llevar a tomar medidas que no sean adecuadas.
Lo siguiente que debemos evaluar es el estado del paciente, examinar qué es lo que ha ocurrido, valorar las heridas o complicaciones que se han producido y tomar las medidas pertinentes.
Acto seguido, debemos llamar a la asistencia médica de emergencia (que pueden ser los números 911 o 112), para que se desplacen al lugar del suceso lo más rápido posible.
Es importante ayudar al paciente para proporcionarle una respiración correcta, mediante la desobstrucción de las vías respiratorias o aplicando la técnica del boca a boca (si el paciente no respira).
Una vez comprobadas las vías respiratorias, debemos valorar la condición circulatoria, midiendo la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, esto lo podemos estimar tomándole el pulso a la persona.
Por otra parte, es fundamental que tranquilicemos a la persona accidentada indicándole que todo está bien y que de inmediato llegará la asistencia médica requerida, de este modo evitaremos que el paciente entre en una situación de crisis.
En 1966, los servicios de defensa de Estados Unidos trabajaban en un modelo de seguridad informática que pudiera conectar entre sí distintos ordenadores. Sin saberlo, sus creadores sentaron las bases de lo que ahora es Internet, la gran red digital en la que millones de personas navegan a diario. Pese a la gran transformación social, cultural y económica que ha traído en las últimas décadas, aún se encuentra en sus primeras fases evolutivas. De hecho, se cree que sus múltiples posibilidades marcarán el destino del mundo en el siglo XXI.
En 1966, los servicios de defensa de Estados Unidos trabajaban en un modelo de seguridad informática que pudiera conectar entre sí distintos ordenadores. Sin saberlo, sus creadores sentaron las bases de lo que ahora es Internet, la gran red digital en la que millones de personas navegan a diario. Pese a la gran transformación social, cultural y económica que ha traído en las últimas décadas, aún se encuentra en sus primeras fases evolutivas. De hecho, se cree que sus múltiples posibilidades marcarán el destino del mundo en el siglo XXI.
“Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”. De esta manera calificó el astronauta Neil Armstrong la llegada del hombre a la Luna, una hazaña que él mismo consiguió en julio de 1969.
Los testimonios señalan que la rueda se diseñó en Mesopotamia cerca del año 3500 a. C. Aunque en una primera etapa su uso fue doméstico, principalmente como una especie de torno, más tarde el hombre vio lo práctico que resultaba emplearla en los medios de transporte. Sin la rueda, prácticamente ninguno de los avances que conocemos hubiese sido posible.
Ocurrió en los albores de la humanidad y permitió que los primeros humanos se diferenciaran de otras especies que los habían precedido. Su uso no solo dio paso al dominio de la luz y el calor, sino también al desarrollo de nuevas formas de vida y nuevas tecnologías.
Malagueño de fama internacional, comenzó su carrera en los circuitos teatrales underground de Madrid. Su primera película fue Laberinto de Pasiones, de Pedro Almodóvar; pero es en 1985, con Mujeres al borde de un ataque de nervios, también del oscarizado director manchego, cuando alcanza éxito internacional.
Su salto a Hollywood tiene lugar en 1992, con la película Los reyes del mamboy su carrera americana se afianza con rapidez. Gracias al éxito de este film, participa junto a Tom Hanks en Philadelphia.
Su debut como director fue con la película Crazy en Alabama, en 1999, film protagonizado por su actual esposa, Melanie Griffith. Antes estuvo casado con la también actriz Ana Leza.